Técnica básica de fútbol: el remate

Terminamos con esta entrega una serie de tres en nuestro blog donde hemos querido tratar con vosotros diferentes recursos técnicos del fútbol: control del balón, regate y en esta ocasión vamos a ver el remate.

Hay jugadores que tienen auténtica obsesión por tirar a puerta cada vez que el balón llega a sus pies y otros que aún estando en situación de tiro, parece que buscan el pase. En el equilibrio está la virtud y esto no tiene que ver tanto con la posición en la que habitualmente juguemos en el campo, sino más bien con nuestra capacidad de disparo, que como futbolistas en mayor o menor medida hemos de tener.

Para ello se precisa buena técnica, pero también concentración y tener en la cabeza la relación entre nuestra posición y la portería. Como en las técnicas tratadas anteriormente la confianza es esencial. Si inicias la carrera de aproximación a puerta y comienzas a devanarte la cabeza pensando en si chut, vaselina, regate... al final llegas a los pies del portero y ocasión fallida.

Obtener una posición libre para realizar un disparo a puerta lo más fiable posible depende sin duda de un buen pase y un buen desmarque, por lo que debes aprender a coger la espalda a los defensas y a seguir el ritmo del balón y de los movimientos de los compañeros de equipo.

Practica. Cada vez que tengas un tiempo libre aprovecha para practicar disparo, incluso frente a una pared, alternando distintas zonas del pié y haciéndolo con tu pierna mala también. Prueba a ejercitarte en estos 5 tipos de remate.

Remate con el interior

Si buscas mas colocación que potencia. El pié de apoyo más retrasado que el balón y en el golpeo debes mantener el cuerpo relajado con una leve inclinación hacia atrás. Da un golpe seco en el centro del balón. Si el balón se te va alto habrás inclinado mucho el cuerpo hacia atrás.

Remate con el exterior

Difícil pero efectivo. Tiene colocación, potencia y efecto sorpresa. La claves está en emplear la mayor superficie de contacto posible y que golpeo del balón en la zona lateral.

Bote pronto

Lo puedes hacer con el empeine o con el exterior del pié. En esta ocasión el cuerpo debe estar ligeramente hacia delante y golpear el balón justo cuando, tras tocar el suelo, empiece a subir. Si lo golpeas con el empeine hay que darle al balón justo en el centro. Si le golpeas con el exterior debes darle un poco menos centrado.  Si optas por la volea debes hacerlo de forma lateral, es decir girar el cuerpo hacia puerta en el momento del golpeo, sin acercar el cuerpo a la pelota.

Tijereta

Remate acrobático donde los haya. Tendrás que tener los dos pies en el aire en el momento del golpeo. Antes te habrás impulsado con la pierna contraria a la que emplees para disparar. El golpeo lo harás con el empeine.

Picar la pelota

Un recurso muy útil ante la salida a tus pies del portero. Metes el pié por debajo del balón y lo golpeas con el empeine pero asegurando que no coja mucha parábola para que no tarde mucho en caer y así evitar dar opción de tocarlo al equipo contrario. No se trata pues de un golpeo seco, se trata de deslizar el balón por el empeine y darle un giro para que vaya rotando por el aire.

No todo es técnica. Si a tu entrenamiento y destreza le sumas la bota de fútbol con posiblemente mejor capacidad de control y potencia de disparo, el gol lo tendrás asegurado: Adidas Predator LZ TRX FG

Echa un vistazo a esta colección de remates, algunos imposibles de imaginar

Futbol Factory

Leave a reply