¡Que viva mi Atleti de Madrid!

A los seguidores del Atlético de Madrid no les ha hecho falta tener que cambiar su colección de cromos para pasar de tener un equipo desdibujado por completo a tener un equipo campeón. Mucho, muchísimo se ha hablado del clásico Barça-Real Madrid del pasado domingo pero poco de la situación de un Atlético de Madrid que comparte liderato con el Barça.

La duda y la euforía campan a sus anchas en la parroquia atlética en estas semanas. Por un lado el posible temor a que el sueño se caiga de golpe y por otra disfrutar del momento que ya no es flor de un día, es una realidad. El Atlético ha vuelto para quedarse.

En los casos de fracaso estrepitoso de un equipo de fútbol y en casos de no tanto fracaso pero si nerviosismo institucional, las directivas de los clubes lo tienen claro: la cabeza del entrenador rueda. Pero del mismo hay que ser agradecidos y reconocer que el caso del Athletic de Bilbao la temporada pasada y el caso del Atlético de Madrid en esta, se deben en un porcentaje muy alto a sus entrenadores.

La concentración, el compromiso y la garra son habituales en el cuadro del Calderón. Unas máximas que desde su llegada su entrenador Diego Simeone, dijo claramente que serían sus máximas.  Este ex-jugador de la casa donde militó entre los años 1994-1997 y 2003-2005 ha conseguido en tan solo seis años que lleva ejerciendo como entrenador llegar a lo más alto. Y el sueño ya está instalado en la hinchada: el año que viene la Champions. Este entrenador ha sabido conjugar su filosofía del fútbol con las prestaciones de un grupo de jugadores, para dar fútbol donde antes no lo había. Y sin desmerecerlos a ninguno y sabiendo que hay algunos determinantes en este éxito, hoy el elogio es para el mister.

Con todo nuestro interés por este el segundo equipo de la capital, esperamos que pueda aguantar el tirón liguero, seguir en lo más alto de la Europa League y no termine haciendo honor al sobre nombre de "el Pupas". Que queden atrás esos momentos  de fichajes sonados malogrados, falta de rendimiento del equipo y enfados con la gestión.

En Futbolfactory sus colores forman parte de nuestro equipo. Y animamos a su afición a seguir disfrutando del "sentimiento difícil de explicar" que cantaba Sabina porque ser colchonero ahora ya no significa sufrir sino disfrutar.

Futbol Factory

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