La lesión más temida del futbolista

Este fin de semana no va a ser recordado por algún futbolista que conocemos y acaba de tener la lesión más temida en los campos de fútbol: rotura o desgarro del ligamento cruzado anterior que en argot médico se denomina LCA. No le confundas con la foto, juega en fútbol aficionado pero ha estado igual de dolorido.

Rotura de LCA, esguince y rotura de menisco son las lesiones más frecuentes dentro del fútbol. Pero sin duda la primera es la más temida pues puede dejarte entre seis y nueve meses en el banquillo.  Pero cualquier lesión de rodilla puede mantenerte apartado de los terrenos de juego o causar problemas a largo plazo, muchos han sido los deportistas que han visto acortada su vida deportiva por ello.

La rodilla es, junto con el tobillo, una de las articulaciones que los jugadores de fútbol se lesionan con más frecuencia. Los impactos directos (por entradas o por golpes) o indirectos (giros, torceduras) pueden afectar a ligamentos (particularmente al ligamento cruzado anterior), tendones o cartílagos.

El LCA es uno de los principales ligamentos estabilizadores de la articulación de la rodilla que impide el movimiento excesivo de la parte inferior de la pierna respecto a la superior. El 70% de todas las lesiones de LCA ocurren sin contacto con otro jugador. Los lances del fútbol que más lesiones de este tipo provocan son las pisadas de frenado después de una carrera, los cambios súbitos de dirección, los aterrizajes con la rodilla y la cadera extendidas, o los lapsus de concentración. Es curioso la lesión más temida y su mayor porcentaje se produce digamos como “auto lesión”.

Además puede ocasionar daños en otras estructuras de la rodilla y más que probablemente puede conllevar la pronta aparición de artrosis.

Es fácil recurrir a dar consejos básicos para  proteger la rodilla, pero lo importante es la realización de ejercicios que puedan ayudarnos a prevenir estas lesiones.

 Si se presentan estos síntomas ponte alerta

  • Chasquido o crujido de la rodilla en el momento de la lesión.
  • Dolor, hinchazón, incapacidad para enderezar completamente la rodilla.
  • Incapacidad para hacer esfuerzo con la rodilla, que da la sensación de estar suelta o inestable.

Debes proceder aplicando sistemas de protección en la rodilla lesionada, mantener reposo, aplicar hielo y compresión, y elevación. Acude cuanto antes a un especialista .

Futbol Factory

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