Dejemos a los niños jugar y ocupemos nuestro lugar

"Como juego, el fútbol está muy bien para chicas toscas, pero es apenas conveniente para chicos delicados" Oscar Wilde.

Para tener origen británico-irlandés, este más que conocido escritor hace una semblanza del fútbol de la que se pueden sacar  variadas conclusiones y no precisamente amor patrio al invento.

Nosotros no nos vamos a quedar con la frase completa pero si con la palabra conveniente porque el fútbol es un deporte conveniente y en especial para niños.

En nuestro anterior artículo hacíamos mención a las cualidades que como educador un entrenador  debe tener. En Futbolfactory nos interesa y mucho el fútbol infantil por eso hemos llamado la atención sobre el papel del entrenador con los más pequeños. Y hoy lo vamos a hacer sobre los padres.

Todos los que trabajan en el entorno del fútbol de categorías inferiores saben de la necesidad de hacer trabajo con los padres. Trabajo que es necesario hacer y que hay que saber hacer. Sin embargo es cierto que el trabajo del entrenador, arbitro y demás responsables no está en educar al adulto que debe ser ejemplo precisamente de ello.

Es frecuente encontrarse con entorno familiar, que suele ser el paternal, como los siguientes:

-padre que proyecta en el niño su propio sueño de grandeza.

-padre que proyecta en el fútbol su lugar de descompresión de estrés.

-padre que asume el rol de entrenador por sentido de propiedad hacia el niño.

Provocando situaciones de absoluta tensión entre el público, los jugadores, árbitros y entrenadores que no son sino un mal ejemplo en el objetivo de socialización que el fútbol como deporte, aporta a los pequeños y jóvenes.

El fútbol es una escuela de valores, de sentido de equipo,  superación, esfuerzo, compañerismo, salud mental y física. El fútbol es ante todo un deporte. Y como en todo en la vida, los chicos deben encontrar en sus padres un ejemplo a seguir por su saber estar en los entrenamientos y en los partidos.

Como padres no podemos tirar por la borda todo lo que este deporte aporta a los chavales. Dejemos actuar a quienes deben actuar. Y si llegamos a ser entrenadores, árbitros o incluso jugadores sigamos dando ejemplo:

Porque el niño está aprendiendo el valor de las cosas

Porque vive con ilusión el deporte

Porque debe ser capaz de superar por si mismo las adversidades

Porque hay que respetar el proceso de formación

Por todo ello, dejemos a los niños jugar y ocupemos nuestro lugar.

Futbol Factory

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